Category Archives: Artículos de opinión

A Cielo Abierto en Radio Rociana

By | Artículos de opinión | No Comments

En el día de hoy, nos hemos desplazado hasta los estudios de Radio Rociana “la radio del Condado” en el municipio de Rociana del Condado de la mano de Manolo Miguel. La entrevista se ha centrado en el estado actual de nuestra iniciativa, y de su crecimiento a lo largo de estos casi cuatro años en el territorio. La amplitud de lugares que se han incorporado en la iniciativa, en su oferta y en sus productos culturales ha supuesto una apertura hacia otros territorios vinculados con la actividad minera y sus elementos más identitarios como el ferrocarril. Al mismo tiempo, hemos advertido de la necesidad de adaptarnos a las exigencias que nos plantean los usuarios de nuestra iniciativa y los nuevos consumidores de cultura.

 

Para que puedas disfrutar de todo lo que vamos a hacer este otoño-invierno en A Cielo Abierto, y al mismo tiempo, de esta entrañable entrevista te dejamos el enlace para que acceda a la página web de esta cadena de radio cuya labor es tan importante.

 

http://www.radiorociana.com/player.php?path=podcasts&dir=entrevistas&file=20170925123000-Entrevista.inf

 

Te deseamos que disfrutes de esta entrevista donde también podrás disfrutar de la voz de la cantaora Rocío Márquez, cuya intervención en el cierre de los mineros del pozo de Santa Cruz en el Sil en el año de 2012, fue tan emotiva y tan gratificante para las personas que sufrían aquel encierro. Podréis saber también en nuestra provincia ha habido encierros dramáticos que muestran lo que han sufrido los mineros y la cantidad de paralelismos con las cuencas de carbón del norte de España.

Asimismo, hacemos un recorrido por aquellos productos culturales más demandados por nuestros visitantes, y que en esta nueva etapa pondremos a disposición de nuestros seguidores y amigos para poder disfrutando del Patrimonio Cultural y Natural que nos ofrece la provincia de Huelva y, en concreto, la comarca del Andévalo tan rica en matices, colores y olores.

A CIELO ABIERTO EN ANDÉVALO AVENTURA

By | Actualidad, Artículos de opinión | No Comments

Gracias a Lorenzo, a Carmelo y a Marga por sus atenciones y su acogimiento.

Todos los días sale el sol. Podría resistirme a mirarlo pero estará ahí fuera para cuando quiera abrir mis ojos. Los abro ahora y veo cuánto hay a mi alrededor. No hay duda posible, estoy en el Andévalo. Esta tierra rojiza nunca lleva a confusión, sus pizarras se riegan como si fueran escamas en la piel; una piel curtida por el paso del tiempo implacable. Las suaves colinas y los cerros circundan el hospedaje de Andévalo Aventura en Santa Bárbara de Casa (Huelva).

Sentada en el porche de esta casa rural, trato de leer el paisaje compuesto de pinos, encinas, alcornoques y eucaliptos. Los primeros son los más abundantes. Llegaron aquí —tras las medidas repobladoras de las décadas de los cuarenta y cincuenta- para habitar una tierra sin vegetación abundante donde el monte bajo, compuesto por matorral de jara y breñas, le confieren un estrato arbustivo de verde intenso. El pino ha sido generoso. Ha crecido  y se ha acomodado a las pendientes cubriendo con sus hojas todos los senderos. El alcornoque y la encina son más rezagados. Tras décadas de continuo retroceso, hoy salpican el espacio a modo de testigos de otro tiempo en que fueron más numerosos, y conformaban el tradicional bosque mediterráneo en estas latitudes. Entre las manchas de arboledas, y alrededor de este hospedaje, se pueden observar antiguas dehesas o montes adehesados que encierran un pasado destinado a la cría y engorde de ganadería porcina. El cerdo ibérico y sus productos, al igual que en la mayor parte de la comarca, alcanzan la excelencia. El eucalipto también nos cuenta su historia. Algunos de los cerros que podemos divisar poseen el escalonado propio de las repoblaciones madereras. Hoy, son rodales testimoniales de una actividad económica en decadencia, y forman oasis como puntas de lanzas cuya altitud los delata. Los árboles, el agua que pasa en forma de arroyo y el embalse logran estremecer cada sentido. La tranquilidad de este espacio se hace presente con el canto de los pájaros, y en la noche las ranas comienzan su concierto cuando dejan pasar el aire a través de sus laringes.

En una mañana donde las nubes se han vestido de gris, tímidamente, sale el sol; abro mis ojos y me siento dichosa por respirar esta brisa que mece la copa de los árboles. Mientras espero la llegada de mi ahijado Manuel, mi hija trata de encender la chimenea en un intento por volver esta casa nuestro hogar, y lo consigue. Su corta edad no será inconveniente para entender que esta tierra nos acoge, y será para siempre.

©Patricia Chapela Cabrera

Reflexión sobre la Paz. Mina San Miguel

By | Artículos de opinión | No Comments

Me hallo en plena noche en un lugar que, hace mucho tiempo, estaba repleto de vida y ahora se erige en ruinas y soledad. Se trata de la Mina San Miguel, situada en una sierra de suaves ondulaciones atravesada por la rivera de Escalada –afluente del Odiel- al norte del Andévalo y al sur de la Sierra de Aracena y Picos de Aroche (Huelva). El mineral se colocó como premisa para instalar la vida de quienes la trabajaron sin descanso. He decidido hacer la noche en este sitio con mi cuaderno y mi lápiz y escribir unas letras sobre la Paz.
¿Qué es la Paz? Aquí se encuentra, se percibe, se inhala, te inunda. Más allá, el mundo mantiene una tensión desmesurada entre hombres que anhelan recursos, bienes materiales y religiones que justifican lo injustificable. Aquí se paró el tiempo, y lo que hoy se me antoja como Paz, fue un centro de furiosa actividad industrial.
Se apaga el día, se presenta la noche y el sendero que me trajo se desdibuja como una acuarela acuosa, se pierde la sombra y apenas distingo los perfiles de la arboleda. Mis letras comienzan a ejecutarse y la luz que me acompaña sólo enfoca mi cuaderno. Va mermando su contorno y, el extenso campo de visión, se contrae en un diminuto cuadrado donde sólo cabe mi pequeña hoja en blanco.
¿Qué es la Paz? En este reparto de los tiempos, la Paz no cae en ninguna parte del globo. El orbe que nos contiene se manifiesta árido en humanidades y decrece el sentido primigenio de la vida. Me preocupa que este espacio que llamamos “mundo” no haya sido suficiente para albergarnos.
Llego hasta este punto de mi escrito.
Respiro fuerte tratando de retener todos los aromas que despertó una lluvia ligera enfriando mis manos. Hace un rato, aún con luz, pasee por las casas en ruinas tratando de recomponer los lugares: la iglesia, el colegio, las oficinas y las viviendas de obreros y directivos. Durante la caminata, se empujaron los pensamientos hilándose con premura para dar salida a preguntas agolpadas, ¿qué sintieron en la noche los hombres y mujeres de este lugar? Sólo tengo una dirección: nos preguntamos por lo que no podemos ver.
¿Qué es la Paz? (Continuo mi reflexión) Un periodo entre guerras, una experiencia placentera; breve, concisa, presente en determinados encuentros, efímera, caprichosa -me detengo-, y no sé qué más. Pero hoy, en esta noche, la Paz está aquí.
Comienza mi evasión mental, nuevamente. ¿Mirarán hacia el cielo los hombres de la guerra? Encima de mi cabeza aparece un manto de estrellas, las mismas que alumbraron a otros hombres y que hoy no miraran hacia arriba para verlas, y algunas caen muy rápido. Se precipitan sobre el horizonte huyendo de algún dios enojado. Una noche así me permite viajar ¡Qué grandeza!
¿Qué es la Paz? Antes de seguir -reparo espontáneamente- en que aún no encontré el cementerio, y eso que debieron fallecer personas en este lugar. Me pregunto ¿dónde se encuentran sus cuerpos? He decidido que, mañana con la luz del día, miraré más detenidamente el poblado.
Preparas la cena. Trato de concentrarme en la pregunta que inició este escrito, pero no puedo dejar de observar tus movimientos tan pausados que parece que vas a detenerte. Mi perro vigila el espacio: su mirada y olfato indican todas las direcciones en esta oscuridad acompañante.
Mañana cuando despierte seguiré preguntándome ¿qué es la Paz?
Esta noche está aquí, con nosotros, amor.

Patricia Chapela Cabrera.

La Chimenea Gorda. Tharsis (Huelva)

By | Artículos de opinión | No Comments

He apreciado, con benévola distancia, tu esbeltez derruida por el paso del tiempo amenazante. Tus piedras –como un puzle- te coronan hasta tu boca que erguida abate el viento. Tu volumen no ha mermado, y tu forma concéntrica es un embudo vuelto del revés. El cerro que te asiste se ha preñado con tu mástil sin bandera y, en este rincón del olvido, te observan –desde arriba- cristales y gotas de nieve y agua, microscópicos videntes. Te imagino escupiendo el humo del incesante fuego que, de tus entrañas, partía contagiando el paisaje.

En tu seno mantuviste el mineral que llevaron los hombres con la fatua esperanza del cobre. Y ahora, ardes en la temperatura que brindó el tiempo y te desplomas ante la ausencia de usos y miradas que comprendan que el crono y tu ruina no se detendrán.

Los sillares y mampuestos que te envuelven, han comenzado a desangrarse en tu costado, y asistes impertérrita a la caída de un trono plagado de días pretéritos. La combustión de tu cosecha se ha apagado y enraíza en tu centro el árbol más humano. Una higuera que trae a la mente tu origen, tu razón de ser, tu existencia y el dominio del Universo.

Suena –mientras escribo- The Waterboys con la canción The fisherman´s blues, música escocesa e irlandesa que acompaña mi remember nostálgico. Se detiene mi fluido mental, y se sosiega en algo así como “caeré al final, y ese fatídico día, me tomaré a mí mismo en las manos, cabalgaré en ese tren, seré el pescador con luz en mi cabeza, y tú en mis brazos”. Quizás –como si se tratara de una conexión sensorial o extra corpórea-, seas tú quien me trae la melodía. Quizás –sólo quizás- no sea capaz de mirarte sin sentirte.

Patricia Chapela Cabrera.
Publicado el día 26 de febrero de 2016 en prensa digital Huelva Hoy.
Enlace a la noticia: http://www.huelvahoy.com/chimenea-gorda/#prettyPhoto